lunes, mayo 03, 2010

Las repentinas

La peor palabra que podías escuchar salir de la boca de un maestro en la facultad era "repentina".

Para nosotros, alumnos de diseño industrial, la repentina era significado de desvelo, generar soluciones rápidas, y mucha, mucha presión. El maestro o maestra, nos daba un problema de diseño, el cual nosotros teníamos que resolver en cuestión de horas (de un día para otro), presentando,descriptivos, planos, libreto (el libreto era, en pocas palabras, toda la investigación teórica que se hace para diseñar un objeto, contenía, desde medidas ergonómicas hasta significado de las palabras usadas, ya hasta me dio hueva nomás de escribirlo), y un modelo a escala de nuestro diseño (maqueta) y en esa época, queridos amiguitos, casi nadie tenia computadora, o le sabia al autocad, para hacer ahi los planos, así que eran a manuela. En ocasiones la repentina era individual, en ocasiones en equipos de 2 o 3 personas, siendo en este último caso las mas divertidas. Podría contar innumerables aventuritas referentes a las repentinas, como la vez en que le gane junto con un compañero al mejor alumno de diseño del semestre en una repentina, pero no es el punto a tratar.

Hoy recibí un correo electrónico de mi socio (que estuvo conmigo en la facultad), el cual me inspiro este post:

"...nuestro cliente no definió el diseño y tuve que diseñarlo yo a contra reloj, le metí de mi cosecha, fue lo que se me ocurrió ayer mientras estaba apurado terminando todo, me sentía haciendo una repentina, pero al final les gusto mucho jaja..."

No pude evitar recordar la facultad, lo interesante de las repentinas era que no obtenías una calificación, solamente la aprobabas o la reprobabas, así de fácil. No se como haya sido en otras facultades, pero agradezco que en la mía nos enseñaran principalmente a soportar las buenas chingas, y sobre todo las repentinas, que como en la vida real o al menos en el jale, no hay calificación, solo esta bien echo o mal echo.

La vida esta llena de "repentinas".

10 comentarios:

Paztor dijo...

¡Aaaay que pinche filósofo ando...! jejeje.

MENSAJE EN LA BOTELLA dijo...

A mi me cagaba bien gacho que unos pinches maestros amenazaban a los alumnos diciéndonos: “Ingeniero... por mi... por mi no te recibes cabron” porque hasta eso te decían “Ingeniero” de burla; yo llegué a amenazar grueso a varios pinches maestros que salían con sus mamadas de ese tipo y se arrugaban los gueyes, hay unos maestros bien buenos pero también hay unos que se creen dioses y casi siempre esos eran los que no valían madres, nomás estaban para hacerte la vida imposible.

Me acuerdo de un pinche chilango que nos daba la clase de sociología y el guey se creía bien rebelde al sistema, era bien marxista-leninista el guey, no había día que no sacara a relucir a un tal Lapidus, que Lapidus esto, que Lapidus lo otro, ya nos tenia hasta la madre, nos quería manipular nuestra manera de ver a la sociedad, hasta que un pinche día le dije que ya estaba bueno de sus mamadas y se dedicara a la clase y se chingo, el guey se enojo conmigo y me dio de baja de su clase, después la pase con otro maestro y a ese guey le dije, cuando te vea afuera de la escuela vas a valer madre pinche chilango ya veras, y así quedo, pasaron como 2 años y ya lo habían corrido de la escuela por lo mismo y que íbamos una raza y yo (veníamos de la Uni en el camión haciendo desmadre) por la avenida Cuauhtemoc cuando esa avenida era todavía de dos sentidos (ya hace chingo de años) cuando íbamos enfrente del hospital de zona cuando uno de mis amigos me dice: “ira pinche cuty ahy ta el pinche Lapidus” que le digo ¿donde? Allí guey no te hagas pendejo y que no lo ves; que lo veo y le grite al chofis: párate guey párate deja me bajo, pinche chofis me mentó la madre y me abrió la puerta de atrás, que me bajo, nombre nomás me vio el pinche Lapidus se puso pálido, le dije: kiubo guey, me has caído como regalo de dios putito... primer putazo y cayo de nalgas el guey, no de quiso levantar el muy culo, ah no te levantas cabron... nombre le baile un jarabe tapatío al guey arriba de el pa’ que aprendiera el pinche chilango de caca... era bien ojete en clase el pinche puñal... y si lo viera mañana me cae que le repito la dosis.(al pinche maestro le apodábamos Lapidus)

Saludos mi buen Paztor

Ángel dijo...

Compadre... en verdad muy filosofico su post, toda una enseñanza de vida :D

Saludos.

Paztor dijo...

Jajaja, pinche post entero que te aventaste cuty, por cierto muy bueno.

Àngello dijo...

neta que si es cierto lo que dices, cuando mi hermana estudiaba tambien diseño y le tocaban las repentinas, un dia antes se juntaban y cargagan con tres cajas de erramientas llenas de mil cosas, palitos, alambres, foquitos, pilas, resistol, en fin un chingo de cosas y si, casi se metian un dia entero en las dichosas repentinas.

saludos haber cuando se hacen una birongas

Picadillo Ilustrador dijo...

Eso de que a mi hermana ”le tocaban las repentinas” se escucha medio feo.

jajajaja.

Saludos!

Cristy dijo...

jajaja pero en el fondo extrañas las repentinas que no?!!!



saluditos!!!

Malhechecito dijo...

Pues yo no puedo hablar nada, solo termine la secundaria y me vine para aca donde vivo, asi que las repentinas que me tocaron fue plantar fresa y chiles ja ja ja, chidos recuerdos.
Un saludo

Paztor dijo...

Andabas plantando chile?....achis achis...

Luis Cineralio dijo...

Orale, muy cierto, si hay muchas repentinas en la vida.